miércoles, 5 de agosto de 2015

Curiosidades: el origen de lo que nos ha entretenido, nos ha enriquecido y nos ha arruinado

¡Buenas tardes queridos Letrilers! Hoy os escribo un poco más tarde de lo habitual, puesto que me he dedicado a cambiar el diseño del blog, un proceso que me ha ocupado mucho tiempo, pero que creo que ha merecido la pena (podéis hablar de ello en los comentarios si queréis). Hoy no vamos a hablar ni de libros ni de actualidad, sino que vamos a hablar del origen de un elemento que tanto nos ha entretenido a lo largo de la historia (y que lo sigue haciendo).

Muchos podréis pensar que será aburrido, otros quizás no hayáis pensado en nada, aunque a lo que si le estaréis dando vueltas en la cabeza es a que "elemento" me estoy refiriendo. Ha habido tantas cosas importantes en la historia y tantos inventos que nos han cautivado: el fuego, la rueda, el teléfono, el coche...de todos conocemos su origen o al inventor, no obstante, seguramente desconozcáis esos datos de este objeto. Estoy hablando del origen de las cartas que tanto se usan en los juegos de los casinos (la baraja francesa) y que existen en diversos países (como la baraja española en España).

curiosidades-interesantes-barajas-cartas-francesas-españolas-alemanas-cartas-del-tarotLo primero que hay que mencionar es que hay muchas teorías del origen de las cartas y de como llegaron a Europa. La más creíble cuenta que fueron los árabes quienes introdujeron las cartas en Europa en el siglo XIV a través de España e Italia. Sin embargo, las primeras barajas aparecieron en España y en Francia. Cervantes, por ejemplo, se refiere a la baraja como "el desencuadernado".

Aunque fueron dos países los dueños de las primeras barajas, fueron los franceses quienes condujeron su desarrollo. Se cree que en su origen eran barajas del Tarot, constituidas de 56 cartas de los Arcanos menores y 22 de los Arcanos mayores. Es de esta baraja de donde salieron las que todos conocemos actualmente, la prueba de ello es muy clara.

curiosidades-interesantes-barajas-cartas-francesas-españolas-alemanas-cartas-del-tarotLas cartas del Tarot tienen diversas interpretaciones, todas ellas conectadas con la relación, distorsionada por el tiempo, entre el cosmos y el destino del hombre. Los colores de la baraja negro y rojo son la simbología del principio de la dualidad de la vida, es decir, día y noche, bueno y malo. Las cartas de figura y las de puntos, en cambio, representan las jerarquías en las que se basaba la organización de toda comunidad, primitiva o civilizada. Los cuatro palos son la representación de las cuatro estaciones, las trece cartas de un palo las trece lunas del ciclo anual, las doce cartas de figura los doce meses del calendario gregoriano (1582), las 52 cartas las semanas de un año, la suma de los valores de todas las cartas los 365 días del año (364 más el comodín). Esta simbología se puede aplicar a cualquier baraja, sea francesa, sea española (yo os menciono la más común y la de mi tierra, pero todas comparten esa propiedad, podéis comprobarlo), prueba de que todas tienen un origen común.

Puede que ahora os preguntéis ¿Y como acabó la baraja española teniendo unos símbolos y la francesa otros? En el siglo XIV los palos representaban los cuatro principios que regían la sociedad. Los españoles representaron la capital con el oro, la iglesia con las copas, la nobleza con las espadas y el poder político con los bastos. Los franceses, en cambio, decidieron representar estos principios de una manera más simbólica aún: coeur (corazones), carreau (diamantes, rombos), pique (picas) y trèfle (tréboles).

curiosidades-interesantes-barajas-cartas-francesas-españolas-alemanas-cartas-del-tarotComo habéis podido observar, ese objeto que tantas veces nos ha entretenido o que en numerosas ocasiones ha generado grandes pérdidas económicas tiene un origen de lo más misterioso y curioso.