viernes, 28 de agosto de 2015

Un pequeño dato escolar

¡Buenos días queridos Letrilers! Ya sabéis de qué hablaremos los martes y los miércoles, por lo que ahora os voy a rebelar el tema de los viernes. A los viernes los llamaremos viernes curiosos o consejeros, puesto que los viernes os contaré una curiosidad u os daré un consejo; tendréis que esperar a cada viernes para ver de qué se trata. Una vez dicho esto, comencemos con la entrada de hoy.

curiosidades-blogs-blogger-interesantes-el-origen-de-los-libros-escolaresSiete de septiembre, diez de septiembre, ocho de septiembre, nueve de septiembre… Son fechas que estos días oímos a menudo, debido a que marcan el inicio del año escolar y como faltan dos semanas (más o menos) para la llegada de estas fechas todos están ultimando las compras del material escolar: lápices, bolígrafos, cuadernos, sacapuntas… Y están los libros de texto, esos tomos que nos ayudan en nuestra larga carrera estudiantil, no obstante, ¿Cuál es su origen? ¿De dónde vienen?

Hay muy poca información sobre el origen de los libros escolares, aunque después de investigar en numerosas páginas he encontrado esta información:

El libro escolar tiene una tradición que se remonta a Egipto, aunque aún no lo podemos considerar libro como tal, puesto que, como todos sabemos, en Egipto usaban largas tiras de papiros que se enrollaban alrededor de un palo de madera creando los conocidos rollos.

curiosidades-blogs-blogger-interesantes-el-origen-de-los-libros-escolaresDel antiguo Egipto damos un salto a la antigua Roma. Allí se empezaron a usar códices como libros escolares. Los códices consistían en cuadernillos de hojas rayadas hechas de madera cubierta de cera, de modo que podían escribir en el códice con algo afilado y, si querían, borrarlo después. A veces entre las tabletas de madera solían insertar hojas adicionales de pergamino. Cada vez fueron añadiendo más papiro (o más tarde, pergamino) hasta que los códices pasaron a ser de pergaminos  que se unían entre dos planchas de madera y que se ataban con correas, es decir, adquirieron el aspecto de lo que ahora llamamos "libros".

Por otro lado, hay historiadores que el primer libro escolar lo sitúan alrededor del 3500 a. C. en la ciudad Sumeria de Erech (actual Warka, Irak). El libro de texto aparece con la forma de varias centenares de tablillas de arcilla que contienen listas de palabras que hay que estudiar y memorizar.

Como podéis ver, muchas culturas vieron la necesidad de tener este material didáctico para poder transmitir la enseñanza a sus hijos, por lo que ahora, cada vez que uséis un libro de texto, podéis consolaros pensando que usáis un instrumento "histórico".

¿Conocíais el origen de los libros escolares? ¿De que queréis que hable el próximo viernes? Ponerlo en los comentarios.